domingo, 8 de junio de 2014

Test para comunistas irresponsables




Primer pregunta: 
¿Eres marxista? 

 > Sigue a la siguiente pregunta... 

No > No necesitas seguir leyendo. 


Segunda pregunta: 
¿Crees que la URSS fue socialista y obrera? 

 > 
Bien, eres un tonto, pero al menos no eres un cobarde: no te refugias en los regímenes que todavía no cayeron y que por tanto pueden afirmar que el 100% de la población (salvo los enemigos del pueblo) son comunistas. Antes de preguntarte cómo explicas desde el marxismo cosas como la caída del Muro y lo que pasó luego, te pido que vayas a otro lado: lee esto de un marxista que dice que aquello no fue socialismo y así cree mantener a salvo al paraíso de Marx:
http://rolandoastarita.wordpress.com/2011/02/20/¿que-fue-la-urss/
Si te convence y cambias tu respuesta, vuelve aquí y sigue.
Si no te convence, entonces lee mi artículo: http://propiedadprivada.blogspot.com.ar/2012/03/la-redencion-marxista-el-apocalipsis.html
Si te convence, vas a tener que cambiar tu primer respuesta.

No > 
Ok, eres un Pilatos frente a las revoluciones obreras. No importa si crees que aquello fue un "capitalismo de Estado" o una "sociedad burocrática con clases", un "régimen burocratizado con nomenklaturas privilegiadas" o un "socialismo esclerosado sin control obrero", tu respuesta sigue siendo "No". 
Sigue leyendo el resto de este post...

Presta mucha atención a este comentario que fue dejado en el blog de Rallo:

  1. Alamein Says: 
    Pablo. Me he puesto serio a aplicar al pie de la letra tu idea de que:
    “Incluso cuando ambas partes están dispuestos a ser flexibles y tomar en consideración ideas radicalmente contrarias a las propias, no tienen el tiempo para entenderlas adecuadamente, ya que requieren una plasticidad que sólo podría venir de tener en cuenta otros muchos posibles elementos involucrados en la cuestión, y estudiar las ideas contrarias dándolas provisionalmente por ciertas aun cuando se tenga razones para rechazar las premisas, de forma de contemplar la estructura entera del sistema confrontado, que puede ser válido o al menos importante con independencia de las premisas. Esto casi nadie lo hace”.
    Acabo de aplicar ese razonamiento al marxismo. Y he obtenido interesantes resultados.
    El marxismo defiende que la economía debe ser juzgada por la praxis. Independientemente de lo que digan los economistas o sus modelos teóricos.
    Si nos fijamos bien es muy similar a la vieja frase que Milton Friedman tanto gustaba de aplicarles a los progres: “Uno de los mayores errores es juzgar las políticas y programas por sus intenciones, en lugar de por sus resultados”. Con la salvedad de que Marx es más exigente que Friedman. Ya que no sólo condena las intenciones sino también los modelos teóricos que justifican los postulados.
    Una vez más es interesante ver la paradoja de que en eso se parece mucho a los economistas austríacos que como Hayek consideran que los modelos matemáticos por impresionantes que sean, pueden no reflejar la realidad, sino más bien la pretensión del conocimiento, y tienden fatalmente a la arrogancia. Con la salvedad de que una vez más vemos que Marx también es más exigente que Hayek, ya que no pone en tela de juicio sólo a los modelos matemáticos, sino a todos los postulados teóricos.
    Aceptemos provisonalmente pues, este principio marxista como cierto por el momento para contemplar la estructura del sistema.
    El primer problema con el que nos topamos es que según ese mismo principio podríamos condenar en su totalidad al marxismo…según sus propias reglas: ya que si SIEMPRE ha dado resultados desastrosos en todos los casos en que se ha intentado llevar a la práctica, entonces es indiferente lo que los marxistas digan (lo que los economistas dicen no tiene más valor que lo que un vendedor dice de su producto, es al comprador que lo ha usado el que realmente puede decirnos que tan bueno o malo es). Y también deben dejarse de lado las teorías justificativas que los marxistas esgriman en su favor. ¿Por qué? Pues por el “primer mandamiento” del propio marxismo: que la economía debe ser juzgada por la praxis. Independientemente de lo que digan los economistas o sus modelos teóricos
    Aquí parece que estamos ante una inconsecuencia interna del sistema según sus propias reglas.
    Es interesante señalar que las quejas de los marxistas son PRECISAMENTE que se juzgue al marxismo por su praxis y no por lo que los marxistas dicen ni por la teoría. Basta leer los comentarios aquí mismo:
    “No se puede pedir que la URSS siga ningún satánico plan de Marx mismo sólo para tratar de negar la TLV. La URSS siguió su propio curso, Marx no tiene los planos del gulag, y a Marx hay que discutirlo en sus propios textos”
    (En pocas palabras: la praxis no vale. Hay que juzgar a Marx por lo que decía o por sus postulados teóricos. Justo lo contrario que decía el propio Marx).
    “Que tu dices que Pol Pot era el sobrino de Marx, pues perfecto macho.”
    (¿Cómo pudo la praxis del marxismo degenerar en Pol Pot?)
    “en un comentario que hace el propio Astarita en el artículo enlazado habla de poca comprensión de parte del austriaco de lo que es el trabajo, la fuerza de trabajo,…,dice que le puso como ejemplo la URSS , jaja, de que me sonara eso….”
    (Se supone que debería de sonar a marxismo: la economía debe ser juzgada según su praxis con independencia de lo que digan los economistas o sus postulados teóricos).
    Ahora bien: los marxistas dicen que el marxismo no fracasó nunca por la sencilla razón de que jamás fue aplicado realmente en ningún país.
    Ok.
    Aceptemos provisionalmente eso como cierto para contemplar la estructura del sistema confrontado.
    Recordemos que el marxismo no se intentó llevar a la práctica sólo en la URSS. Países con una cultura, una infraestructura y superestructura y una coyuntura histórica concreta tan diferentes como al Rusia de 1917 y la Cuba de la crisis de los misiles, como China y Polonia, Corea y Yugoslavia,( o si lo preferimos con culturas y coyunturas tan próximas como Hungría y Checoslovaquia que habían sido parte hacía poco tiempo del Imperio Austrohungaro antes de convertirse al comunismo) y con variantes y sub variantes tan diferentes como el Socialismo Leninista y el Maoísta, el Yugoslavo, el abortado socialismo allendista, etc tienen siempre sólo un denominador común: todos ellos sin excepción fracasaron siempre en su intento de llevarlo a la práctica. (Asumamos que en todos estos casos sin excepción el sistema jamás fracasó, sino que simplemente nunca se pudo aplicar). Ante eso la pregunta inevitable es
    1 ¿Por qué nunca se pudo llevar a la práctica?¿Es que no demuestra eso que es imposible aplicarlo?
    2. ¿Porqué los marxistas no denunciaron nunca que lo que había en todos estos países siempre y sin excepción era un falso marxismo (¿no se suponía que ese era su deber?) es decir, cómo pudieron a pesar de sus conocimientos no ver algo tan evidente como que se trataba de un falso marxismo según sus propios postulados?
    3. ¿Y porque ni los académicos, ni los estadistas, ni las estructuras sociales de esos países no pudieron jamás reformar el sistema para que se conviertiera en un marxismo verdadero?
    Todas estas preguntas son interesantes, pero los marxistas responden que el hecho de que el marxismo no se haya podido llevar a la práctica en ningún país no “prueba” que no sea posible llevarlo a la práctica en el futuro. Al fin y al cabo que los principios de igualdad libertad y fraternidad de la revolución francesa hayan terminado en el Terror no “prueban” que la democracia sea imposible de llevar a la práctica: aunque todos los filósofos del congreso de Viena decían triunfalmente que sí. Pero los hechos desmintieron ese pensamiento producto de la coyuntura histórica del fracaso de las democracias en 1815 desde 1848 en adelante. Por lo tanto, lo mismo puede pasar, en teoría en el futuro; donde puede haber una nueva era comunista similar a la nueva era del renacimiento de las democracias tan conbatidas por la Santa Alianza.
    Aceptemos provisionalmente como cierto ese razonamiento.
    Ahora bien, si el hecho de que el marxismo “puro” no haya podido existir NO es una prueba de que es imposible que exista en la práctica…entonces el recíproco de esta afirmación también debería ser cierta: el hecho de que el capitalismo no haya podido hasta ahora superar sus contradicciones NO prueba que sea absolutamente imposible que lo haga en algún tipo de futuro cercano o lejano. Al fin y al cabo TODOS los marxistas están de acuerdo en que era imposible que Marx previera la capacidad de adaptación y supervivencia que ha demostrado poseer el captalismo con los recursos que tenía en su época (como era imposible para Aristóteles darse cuenta de que era el sol el que giraba alrededor de la tierra sin el telescopio con el que contaba Galileo) por lo tanto, no debería descartatse totalmente la posibilidad de que el capitalismo pueda alguna vez evolucionar y superar su contradicciones. Podemos considerar esa posibilidad muy inferior a la de que surja alguna vez un marxismo realmente aplicado, o podemos considerarla muy muy pequeña…pero no podemos elminarla en su totalidad.
    Ahora bien, cuando digo que el recíproco de la afirmación debería ser cierto, no lo hago por capricho; en los tiempos de la primera internacional, los marxistas podían decir que “el que hasta ahora no haya habido un gobierno marxista no significa que sea imposible que lo haya en el futuro”. Y tenían razón. (Nuevamente la paradoja: es el mismo argumento de los austríacos al decir que el que no haya habido un estado liberal puro no significa que sea imposible que lo haya más adelante. Y es verdad: el troglodita que frotaba dos palillos para encender fuego no creía que porque eso nunca se había hecho antes, nunca se podría hacer).
    Pero ahora dicen otra cosa: ahora dicen que el hecho de que el marxismo que hubo hasta ahora haya sido un marxismo pervertido no significa que sea imposible aplicar alguna vez un marxismo “puro”.
    Aceptemos eso.
    El problema es que si aceptamos que el hecho de que un sistema (el marxista) no haya podido aplicarse bien, sin pervertirse, NO prueba que es imposible aplicarlo bien, ENTONCES es de justicia, (o de pura lógica si prefiere) aplicarlo también al captialismo: el que el capitalismo no haya podido superar sus contradicciones hasta ahora, POR LA MISMA RAZÓN no debería ser la “prueba” de que no vaya a poder superarlas en el futuro.
    Luego, es TEORICAMENTE posible que el capitalismo pueda reformarse y superar sus contradicciones, tanto como es posible aplicar alguna vez un marxismo puro. De hecho, el capitalismo actual no sólo es mucho mejor que el que existía en los tiempos de Marx, sino que puede seguir evolucionando favorablemente en el futuro. Por lo tanto, la posibilidad de que exista un capitalismo reformado purgado de sus debilidades debería ser (por lo menos en estricta teoría) pausible.
    Pero los marxistas no aceptan eso, ni lo aceptarán jamás. No pueden aceptarlo sin dejar de ser marxistas. Tienen que creer que el capitalsimo es absolutamente incorregible, e incapaz de reformarse y que debe ser inevitablemente sustituido por el socialismo con la misma certeza que la noche sigue al día. Y que no puede ser de otro modo. No pueden aceptar lo contrario ni en teoría como una probabilidad tan baja que sea despreciable. Y allí hay una falta de coherencia interna.
    Insisten en considerar redimible y reformable un sistema que hasta ahora solo ha funcionado en una versión perversa (el marxismo) pero consideran que otro sistema igualmente pervertido (el capitalismo) es absolutamente imposible de redimir y de reformar. Y eso a pesar de que hasta ahora el capitalismo se ha reformado a sí mismo y ha evolucionado mucho mejor que el marxismo…en la praxis, que se supone que es donde (según el propio marxismo) deben ser juzgados los sistemas ecónomicos.
    Es interesante que lo contrario les pase a los austriacos. No admitirán jamás que el socialismo pueda ser posible…sin dejar de ser austriacos. Ahora bien: ellos pueden decir que hasta el momento los hechos les han dado la razón en la práctica. Uno de los argumentos en contra de la escuela austriaca de economía era precisamente que se había equivocado al afirmar que el socialismo era imposible.
    Pero como ahora (según los propios marxistas que son los que más deben de saber de socialismo) sabemos, el socialismo jamás existió: lo que existió fue una versión pervertida del mismo. (O si lo preferimos, podemos optar por la explicación de los keynesianos de que lo que hubo fue capitalismo de estado: el resultado no varía. Lo miremos como lo miremos, Hayek tenía razón al decir que el socialismo era imposible).
    Desde un punto de vista marxista (la economía debe ser juzgada por sus resultados en la praxis, no por lo que los economistas dicen ni por sus modelos teoricos) los austriacos deberían tener la razón…pero eso ningún marxista lo puede admitir.
    Ahora bien: ¿Por qué debemos aceptar que el hecho de que el marxismo sólo haya existido en versión pervertida NO significa que sea imposible aplicarlo en versión pura…y al mismo tiempo afirmar que el hecho de que el capitalismo no haya podido superar sus propias contradicciones SÍ QUE DEBE implicar que el capitalismo efectivamente es incorregible e imposible de reformar?
    Pues simplemente porque los marxistas lo dicen. Por eso.
    Y porque se supone que los modelos teóricos de los marxistas son superiores que los de los austriacos.
    Pero…si hasta el momento la praxis les ha dado la razón a los austriacos y se la ha negado a los marxistas, ¿Por qué debemos juzgar por lo que los marxistas dicen y por sus modelos teóricos y NO por la praxis?
    Aquí veo una falta de coherencia interna en el sistema. Incluso aceptando provisionalmente sus propias premisas.
    Queda la segunda cuestión: ¿Porqué los expertos marxistas no denunciaron nunca que lo que había en todos estos países siempre y sin excepción era un falso marxismo (¿no se suponía que ese era su deber?) es decir, cómo pudieron a pesar de sus conocimientos no ver algo tan evidente como que se trataba de un falso marxismo según sus propios postulados?
    La cuestión es importante porque aquí no estamos hablando de ignorantes proletarios, sino de marxistas cultos, que sabían y dominaban a la perfección el materialismo histórico y el materialismo dialéctico…y sin embargo juraban ENTONCES que el sistema era la leche, la maravilla, la sal de la tierra, el futuro de la humanidad, (ni más ni menos) etc. Por más que AHORA, A TORO PASADO, juren que el sistema no tenía nada de marxista y que un niño de 4 años podía darse cuenta.
    Si admitimos provisionalmente que eso es cierto, entonces nos queda sin responder la pregunta de cómo estos señores tan expertos podían caer en el engaño de que sí que lo era, que sí era marxista de verdad, y que además era de lo mejorcito que hay. ¿No era su deber más elemental señalar que NO lo era?
    Lo menciono porque en los países capitalistas había expertos marxistas con una sólida reputación, que daban conferencias, aparecían en la tele, escribían libros y artículos y divulgaban el marxismo en occidente, pero no había una contraparte equivalente. Ni el la URSS ni en La Habana Pekín o Budapest hubo jamás expertos que dieran conferencias sobre Mises, Hayek, o Popper. Ni se concebía que los hubiera. Y cuando a un experto marxista se le señalaba este curioso hecho, que si el capitalismo era taaaaan represivo, taaaaan abusivo, y el comunismo era taaaaan libre y taaaaan tolerante, cómo porras se explicaba entonces que nunca hubiera nadie que pudiera hablar en la URSS (o donde fuera) de Mises Hayek o Popper ni dar conferencias ni aparecer en la tele ni dar cátedra sobre ellos (a menos que fuera exclusivamente para “demostrar científicamente lo equivocados que estaban” pero jamás, requetejamás para divulgar sus ideas) siempre, invariablemente el experto marxista respondía que eso, lejos de demostrar que la URSS (o cualquier otro estado comunista) era represivo, demostraba justo lo contrario: que ni en la URSS ni en ningún otro país comunista nadie podía dedicarse a esa actividad por la sencilla razón de que la vida cotidiana demostraba a todo el mundo lo equivocados que estaban esos autores y lo maravilloso que era el comunsimo.
    Por supuesto, hoy en día sabemos que había que estar francamente muy ideologizado para pensar así. Y los que primero lo dicen son justamente los propios marxistas, que ahora, a toro pasado insisten una y mil veces en que en esos países se vivía un infierno de falso marxismo pervertido y no había felicidad alguna por ningún lado.
    Pero la pregunta millonaria aquí es: ¿Cómo pudieron esos expertos (que no eran ignorantes, porque para eso dominaban tanto el materialismo dialéctico como el histórico) caer en un error tan burdo?
    La única explicación es que estaban IDEOLOGIZADOS. Y eso es importante porque cuando debates con un keynesiano o un monetarista el debate puede ser más o menos interesante, más o menos correcto o no, pero rara vez el keynesiano o el monetarista te dirán: “tú piensas como lo haces porque estas prisionero de una ideología, una falsa conciencia que te impide ver la realidad, yo, en cambio pienso como lo hago porque me apoyo en la Ciencia de verdad”. En cambio, cuando debates con un marxista lo raro es que en un momento dado no te salga con ese argumento.
    Citemos brevemente a Carlx:
    “El problema que tenéis los subjetivistas es que no tenéis en cuenta las propiedades objetivas de las mercancías, .., jaja, .., estoy seguro que alguno de vosotros trabajáis en controles de calidad y a pesar de todo por ideología no queréis ver lo que tenéis delante”.
    “EN cuanto a aceptar lo del riesgo y el interés pues no, .., eso no es economía, eso es ideología y aquí estamos hablando de economía”.
    “La ideología dominante en cada momento histórico es la ideología de la clase dominante y las ideas de Marx fueron y son muy peligrosas para ellos”.
    “EL materialismo histórico precisamente fue el primer estudio de la historia que pone como la base de la misma a la economía de la que digamos dependen la ideología, la religión, ..,etc”.
    Ahora bien, si definomos ideología como falsa conciencia que invita a caer en el error a considerar ciertas cosas que no lo son sólo porque en una coyuntura histórica se consideraron así y que están relacionadas de un modo u otro con la manera de pensar de la clase dominante…entonces tendríamos la mejor definición de la manera de pensar de estos expertos en materialismo histórico y materialismo dialéctico que decían que la URSS y demás países eran la maravilla y el futuro de la humanidad: padecían de una falsa conciencia que les hacía creer que era verdad que en esos países se vivía de maravilla (cosa que ahora, a toro pasado, hasta los marxistas insisten en que no era verdad) y pensaban así porque una coyuntura histórica les hacía caer en ese error, y esa coyuntura estaba relacionada con la manera de pensar de la clase dominante en la URSS y demás países; la burocracia que insistía en que en esos países se vivía muy bien.
    Huelga decir que padecían también un caso serio de alienación, porque defendían no al verdadero marxismo, sino a un marxismo pervertido, un marxismo falso que en realidad de marxismo no tenía nada. Lo trágico es que eran expertos en materialismo histórico y dialéctico que debían de manejar mejor que los economistas capitalistas los conceptos de alienación e ideología (como falsa conciencia) y sin embargo caían en ellos de la manera más grotesca.
    Y eso nos lleva a una conclusión muy interesante: el ser un experto en materialismo histórico y dialéctico NO te salva de terminar tan ideologizado y alienado como los capitalistas. Y fíjense que estoy hablando de un experto , no de cualquiera (hay fanáticos en todos lados) es decir, de alguien que debería saber el riesgo de caer en ideologías (justo lo que tanto critica a los demás) y en el pensamiento alienado. Y ya lo ven: “dime de lo presumes y te diré de lo que careces”.
    Esto es interesante porque en el caso de la TLV todas las escuelas económicas están de acuerdo en que no tiene validez alguna, menos los marxistas. El único argumento que ofrecen cuando se les hace mirar este hecho, es simplemente que “Es que todos los economistas no marxistas estan ideologizados y eso les impide darse cuenta de que la TLV es verdadera”. (No presentan absolutamente ningún otro argumento).
    Sin embargo, el marxismo NECESITA de la TLV como la Iglesia necesita al diablo. Sin la TLV el marxismo ya podría “cerrar la tienda” y renunciar a ganar adeptos en la lucha contra el capitalismo, porque precisamente la TLV es lo que les permite decir que el capitalismo es un sistema perverso basado en la explotación del hombre por el hombre.
    Y les es tan indispensable eso para explicar la maldad incorregible del capitalismo como el diablo lo es para los curas que necesitan explicar la existencia del mal en el mundo. Y dado que como ya hemos visto, los marxistas también pueden caer en el pensamiento ideológico (por más expertos que sean en materialismo histórico y dialéctico) como para defender un sistema tan perverso como el falso marxismo que había en la URSS y demás países…entonces es obvio que también pueden defender la TLV solo por pura ideología: porque padecen una falsa conciencia que les hace pensar así: justamente lo que tanto acusan de hacer a los economistas keynesianos, monetaristas, austriacos, etc.
    Pero eso jamás lo admitirán. Y eso a pesar de que los hechos han demostrado en la praxis que las mentes más preclaras del materialismo histórico y dialéctico cayeron en el error IDEOLOGIZADO de defender un régimen tan perverso como el falso marxismo que había en la URSS y demás países. (Porque no fue uno, ni dos, ni tres: fueron muchos, y muy brillantes los intelectuales y expertos de izquierdas que así lo hicieron).
    Así que aquí podríamos plantearnos la pregunta de: “¿El hecho de que los marxistas jamás admitan que su propia defensa de la TLV puede estar tan ideologizada como el ataque contra la misma de los economistas capitalistas a pesar de que la praxis ha demostrado que ser un experto en marxismo NO te vacuna en contra del pensamiento ideologizado, no es una falta de coherencia interna del marxismo INCLUSO ACEPTANDO SUS PREMISAS Y RAZONAMIENTOS PROPIOS COMO VÁLIDOS”?
    Queda ahora el punto final.
    ¿Y porque ni los académicos, ni los estadistas, ni las estructuras sociales de esos países no pudieron jamás reformar el sistema para que se conviertiera en un marxismo verdadero?
    Este punto lo he dejado para el final precisamente porque es el más importante.
    Según la teoría marxista es inevitable que el socialismo reemplaze al capitalismo tarde o temprano.
    Admítamoslo así, pues.
    Ahora bien, el primer obstáculo es la destrucción del modo de producción capitalista. Una vez destruido este, se supone que ya no existen nuevos impedimentos. En la URSS y demás se supone (si seguimos el razonamiento de Astarita) que NO hubo capitalismo de estado, pero tampoco llegó a haber socialismo. Sino que más bien, algo que no fue ninguna de las dos cosas.
    Aceptemos eso.
    Ahora viene la pregunta: ¿Si ya no había capitalismo ( ni de estado) porqué la sociedad mutó de regreso al capitalismo y no hacia un socialismo “verdadero”?
    Es evidente que si se hace una revolución, y se gana, si se instala un gobierno socialista que dura años en el poder, y la sociedad apoya durante generaciones ese estado, es porque (por lo menos al principio) tuvo forzosamente que haber un deseo sincero y general de la sociedad de constituirse en un Estado socialista. Que el proletariado y la élite gobernante compartían este propósito. Y que, dado que había estadistas de nivel mundial, materialistas históricos y dialécticos que dirigían a la sociedad desde un punto de vista intelectual así como los estadistas de Izquierda lo hacían desde un punto de vista político y si hasta los burócratas tenían el interés creado de preservar el orden socialista (porque un regreso al capitalismo les quitaría el poder que tenían) y que desde luego, el proletariado NO iba a apoyar un retorno al capitalismo tan odiado (Menos todavía cuando desde la niñez le habían enseñado en la escuela que este era un sistema detestable) para que aún así y todo el sistema no mutara al socialismo “verdadero” que se supone que todos querían tener, entonces hay que dar una muy buena explicación de porqué porras el hecho es que el socialismo “imprerfecto” que realmente había no pudo reformarse a sí mismo, ni convertirse en un socialismo “verdadero” sino que…regresó al capitalismo que se supone que NO le convenía al proletariado, que NO le convenía a los burócratas (a los que generalmente se les pone como los villanos de la película, pero a los que mal se les puede culpar de este retorno al capitalismo, ya que no ganaban nada con él) ni a los estadistas en la cumbre (que se suponía que tenían el poder precisamente para llevar a la sociedad al comunismo, y que por eso mismo no podían abandonar esa meta) ni a los intelectuales materialistas históricos y dialécticos que se suponía que debían ser la “brújula” del sistema para indicar los peligros del proceso en cuanto se orientara por una senda falsa y que como “faro” debían de darle a la sociedad la “luz” del “camino correcto” a seguir rumbo al socialismo porque precisamente para eso tenían una METODOLOGÍA ABSOLUTAMENTE INFALIBLE en el materialismo dialéctico e histórico (que se supone que era la gran ventaja de esa sociedad: que tenía una metodología superior a la de los capitalistas precisamente en ese mismo materialismo histórico y dialéctico, lo que les ponía inevitablemente por encima de los capitalistas que no tenían ese auxilio) si a ninguno de esos grupos sociales le convenía un regreso al capitalismo y si a todos les convenía una mutación al socialismo “bueno” entonces…¿¿¿¿Cómo porras se explica que NO se mutara al socialismo “bueno” sino al capitalismo tan odiado que no le convenía a NADIE???
    Otra pregunta, por supuesto, es saber cómo fue que una sociedad en la que se enseñaba el marxismo desde la niñez a todo el mundo no fue capaz de ver algo (se supone que) tan evidente como el hecho de que el sistema en que vivían no era marxismo en lo absoluto. Por más que se tergiversara el sistema, bastaba con que cualquiera tuviera acceso a las obras de Marx (y esas eran las únicas que NO estaban prohibidas) para darse cuenta de que el sistema era un marxismo falsificado. En consecuencia, debía de ser insostenible, porque tarde o temprano la sociedad reclamaría un socialsimo verdadero, y dado que el capitalismo ya no existía (ni siquiera capitaliasmo de estado, no lo olvidemos) era invevitable que lo lograran.
    ¿Quién apostaba por un sistema que se suponía que era insostenible (el marxismo falsificado) y que tarde o temprano terminaría cayendo?
    Queda también pendiente el problema de la triple alienación DENTRO del sistema marxista (y es importante porque los marxistas se enorgullecían de que dentro de su propio sistema esta tendería a bajar o a ser eliminada).
    Astarita dice:
    “Partimos de un modelo de pequeña sociedad feudal. Hay un señor feudal que posee una extensión de tierra. Esta extensión de tierras se divide en dos partes. Una parte es tierra del señor; otra parte, de igual extensión que la del señor, está ocupada por 20 familias campesinas. Cada una de las 20 familias posee un lote de tierra. Con el trabajo en el lote, cada una obtiene (descontada la semilla para volver a sembrar) una unidad neta de cereal, que consume íntegramente, elaborando el pan. Los campesinos no son propietarios de los lotes; pero los poseen “de hecho”, así como sus herramientas de trabajo. Legalmente los lotes son propiedad del señor. Por ese motivo los campesinos están obligados a pagar un tributo al señor, que consiste en trabajar la tierra del señor; y no pueden abandonar las tierras. Propiamente, son siervos campesinos.
    Los siervos campesinos trabajan 6 días; 3 en sus lotes, y 3 en la tierra del señor; los domingos descansan. En la tierra del señor producen (también descontada la semilla para volver a sembrar) 20 unidades netas de cereal que, naturalmente, van para el señor. El señor y su familia consumen 7 unidades de cereal (están mejor alimentados que los campesinos). El señor utiliza otras 1,5 unidades de cereal para mantener a un intelectual, quien explica a los campesinos que el orden social deriva de la voluntad de dios, y no tiene sentido intentar cambiarlo. También emplea 7,5 unidades de cereal para alimentar a 5 soldados (los soldados también consumen un poco más que los campesinos) que cuidan que los siervos campesinos no se rebelen, y cumplan con sus obligaciones. Por último, vende las 4 unidades de cereal restantes a un comerciante que viene de lejos. Éste le provee de armas para sus soldados; de algún libro para el intelectual; y de bienes de lujo (por ejemplo, a la señora del señor feudal le encantan las sedas).
    Cómo se juzga: Un marxista dirá que los campesinos no reciben remuneración alguna por los 3 días semanales que trabajan en la tierra del señor. El señor se apropia de un excedente por el que no ha trabajado, y del que vive él mismo, su familia, los soldados y el intelectual. Por lo tanto los campesinos son explotados. Un intelectual economista neoclásico acordará en esto.
    Situación B: trabajo asalariado y capitalismo
    El modo de producción capitalista se ha instalado. El señor se las ha ingeniado para despojar –violencia mediante, pero esto apenas es un “detalle histórico”– a los campesinos de sus lotes de tierra y sus instrumentos de trabajo. Los campesinos han dejado de ser siervos, y pasaron a ser trabajadores libres. Son libres porque han sido “liberados” de los medios de producción y de la tierra, y pueden vender su fuerza de trabajo. La tierra, los instrumentos de trabajo y la semilla son propiedad privada del señor. Pero éste ya no es “señor”, sino “empresario capitalista”.
    Los 20 campesinos trabajan toda la tierra (la que antes propiamente era del señor y la que conformaba sus lotes) y producen 40 unidades netas de cereal. A cambio reciben una masa salarial en dinero, que equivale a 20 unidades de cereal. Lo suficiente para que cada familia se mantenga. El empresario lleva las 40 unidades de cereal al mercado más cercano. Los campesinos asalariados concurren a ese mercado y compran 20 unidades de cereal con el salario que han recibido. Con el dinero recibido el empresario paga el siguiente salario a los campesinos; que éstos gastarán comprando de nuevo cereal; con lo que el dinero volverá a manos del empresario, y así de seguido. El salario es una asignación dada a los campesinos para participar del producto que ellos mismos reproducen constantemente con su trabajo. Pero además en cada ronda al empresario le queda el equivalente de 20 unidades de cereal, que realiza en dinero al vender el producto en el mercado. Ese excedente en dinero es la plusvalía. Ahora, como antes, emplea el equivalente de 7 unidades para el consumo. Le quedan 13 para impuestos y otros gastos. Paga impuestos por una suma de dinero equivalente a 9 unidades del cereal que vendió. Con esto pueden mantenerse 5 soldados y un intelectual, que están contratados por el Estado. El intelectual, que ahora es economista, explica que los campesinos reciben una paga por su trabajo, y que la ganancia se debe al sacrificio que realiza el capitalista al postergar su consumo; esto es, la ganancia proviene de su abstinencia. Después de consumir y pagar impuestos, al empresario le queda el equivalente a otras 4 unidades. Pero en lugar de gastarlo en lujos, ahora está dispuesto a invertir ese dinero productivamente, arrendando tierras vecinas y contratando más campesinos para trabajar. Ya habrá tiempo para disfrutes. Está a un paso de convertirse en una máquina dedicada a acrecentar el capital que adelanta en cada ciclo de producción. De manera que tiene razón el economista. Su ganancia es un premio por su abstinencia. Nadie se sacrifica como él por el avance del progreso humano. Su lema pasa a ser “acumular y acumular”.
    Fin de la cita.
    Pues bien; lo interestante es que el mismo proceso podemos aplicarlo a las sociedades que intentaron aplicar el marxismo. Un burócrata que se quedaba con el excedente de la producción, un intelectual (que ahora se llama materialista histórico) un conjunto de policías y una masa de proletarios que producen plusvalía. (Recordemos que Lenin mismo reconocía que las empresas públicas producían plusvalía: se supone que esa plusvalía sería usada para beneficio del proletariado…pero eso fue justamente lo que rara vez pasaba). Aquí me interesaría señalar una triple alienación:
    El proletario esta tan alienado como cualquier proletario explotado por el capitalismo (al fin y al cabo, en la urss la burocracia explotaba al proletariado) pero él cree que vive en un sistema que le ofrece más ventajas. Cosa que es falsa. Luego, podríamos decir que el proletario esta más alienado aún. Pero con el agravante de que él vive en una sociedad donde literalmente desde niño le enseñan marxismo y donde si algo caracteriza a la enseñanza es precisamente los cantos de loa al marxismo como sistema. Ahora bien: que el proletario capitalista este alienado por la explotación invisible del capitalismo, pase, pero…¿¿¿Cómo porras puede el proletario marxista no darse cuenta de que se le esta explotando a él igual o peor??? Aquí tenemos un caso de alienación muy interesante. ¿Por qué los marxistas nunca estudiaron la alienación del proletario en el marxismo?
    Segundo caso de alienación: el intelectual (que ahora es materialista histórico) tiene a diferencia del proletario un conocimiento mucho mayor: al fin y al cabo, se ha doctorado en marxismo y domina algo más que los rudimentos básicos repetidos una y mil veces como puto catequismo por el proletario. Y tiene que producir, además: su tarea es venderle al proletario la misma idea que el intelectual religioso feudal o el economista capitalista: que el sistema es la maravilla, y que es lo mejor para todos. Pero…si vive en un marxismo falsificado…y se supone además que es un doctorado en materialismo dialéctico e histórico…¿¿¿Cómo porras no se da cuenta él mismo???
    Si es posible diseñar un marxismo falsificado que sea indistinguible del verdadero para un experto en materialismo histórico y diálectico, entonces es que estas disciplinas no sirven para nada, y no tienen ningún valor científico. Si no lo es, entonces hay que explicar porque los intelectuales y académicos de la urss y demás países traicionaron a su propia ciencia e insistieron en que el sistema era marxismo verdadero cuando sabían bien que no lo era. Notar que no hablo aquí de un solo caso individual; sino de toda una clase social, y no en un solo país, sino en varios: los expertos y académicos de todo el mundo marxista insitían en que vivían en un marxismo real (ahora todos dicen que de real no tenía nada) y si no es cierto…¿¿¿Cómo se explica que toda la “inteligentzia” marxista, tan cuidadosamente cultivada durante generaciones traicionara A SUS PROPIOS PRINCIPIOS CIENTIFÍCOS haciendo una afirmación tan escandalosamente equivocada como que sí vivían bajo un marxismo verdadero si no era así???
    Aquí hay una alienación más gorda que la del religioso medieval (que por lo menos podía creer realmente en que el sistema era realmente bueno) o el economista capitalista (que por lo menos podía creer realmente en sus propias equivodadas ideas) pero en el caso del marxista la tragedia esta precisamente en que aquí el intelectual esta violando sus propias ideas y principios. Y repito, no es el acto de un individuo, sino de una clase social entera.
    Y finalmente llegamos a la alienación del estadista que esta en la cumbre del sistema.
    Veamos: se supone que debe de haberse curtido en las duras luchas obreras hombro con hombro con los trabajadores, los proletarios, los débiles, los que padecen las injusticias de los poderosos. (Porque si no no asciende en el sistema) Se supone que debe conocer mejor que nadie el sistema porque para llegar al poder ha tenido que subir la escalera peldaño a peldaño recorrer los pasillos burocráticos del régimen, ver su forcejeo político, la toma de decisiones, y en fin, respirar en la entraña misma del sistema. Se supone que la praxis diaria y cotidiana de la política en una sociedad como esa, donde no hay poderosos monopolios privados, ni medios de comunicación en manos de los capitalistas difundiendo mensajes al servicio del capital, le debe haber dado un conocimiento práctico similar al conocimiento teórico del intelectual, pero en su caso, mucho más aplicado a la resolución de problemas muy reales e inmediatos antes que a la construcción de modelos teóricos. Eso, en sí mismo, ya es una formación muy clara y muy completa de las duras realidades la sociedad en que vivía. Y se supone que este estadista estaba al servicio del marxismo como doctrina en la misma escala en que un Nixon o un Bush esta al servicio del capital. Pero esa misma práctica cotidiana debía de haberle dejado muy claro que la sociedad en que vivía NO era marxista. Sin embargo, su poder dependía en muy alto grado de la capacidad de hacerle creer a los demás que sí que lo era…cuando él mismo era el primero en saber que eso era falso. La pregunta entonces es: ¿¿¿Cómo puede un estadista marxista de nivel mundial, capaz de rivalizar con los mejores en occidente y curtido desde hace años en el duro camino de la lucha obrera terminar tan alienado como para literalmente vivir del cuento de que la sociedad en que vivía era marxista??? Especialmente si recordamos que por la naturaleza misma de su función en la entraña misma del sistema, forzosamente debía de saber que NO lo era en lo absoluto. Y como en el caso del intelectual y del proletario, esta alienación era imputable no a un individio, sino a toda una clase social: la clase dominante, ni más ni menos.
    Lo que nos lleva de regreso a la pregunta clásica: ¿Cómo pudo una sociedad que se había autodiseñado a sí misma concreta y específicamente para ser inmune a la lucha de clases terminar siendo prisionera de una clase social (la burocracia o como queramos llamarla)???
    ¿Por qué con tanto que han escrito los marxisas sobre alienación en el capitalismo, nunca escribieron sobre alienación en el marxismo (siendo esta sideralmente mayor que la otra) y porque siguen sin hacerlo aún, a pesar de que es un tema vital para ellos si realmente quieren evitar caer de nuevo en los errores que tan caros les costaron?
    ¿Por qué nunca vislumbraron ese marxismo falsificado como una amenaza para el marxismo verdadero mucho mayor que todo el poder que los capitalistas pudieran ejercer en su contra? ¿El materialismo histórico y dialéctico eran dos disciplinas incapaces de predecir que ese marxismo falsificado era la mayor amenaza? Si es así, ¿Porqué? Y si no es así, ¿Porque nunca se alertó sobre ese peligro?
    También es curioso que dado que el sistema se basaba en una economía totalmente planificada no se pudiera prever el desastre más de lo que lo hicieron las economías capitalistas en 1929, sólo que a mucha mayor escala. Cómo pudo una economía totalmente planificado no prever lo que iba a pasar? ¿Cómo pudo una teoría basada precisamente el el supuesto de conocer ciertas leyes históricas que se supone que se cumplen siempre…no pronosticar lo que le iba a pasar a sí misma?”
    ¿Y porque siempre se enfadan cuando alguien les menciona la urss y dicen que “eso es hacer un hombre de paja del marxismo”? Esta es la pregunta más curiosa de todas, porque un argumento clásico de los marxistas es decir siempre que
    “No se puede pedir que la URSS siga ningún satánico plan de Marx mismo sólo para tratar de negar la TLV. La URSS siguió su propio curso, Marx no tiene los planos del gulag, y a Marx hay que discutirlo en sus propios textos”
    Cosa curiosa para juzgar un sistema formulado por alguien que escribió:
    “El problema de si al pensamiento humano se le puede atribuir una verdad objetiva, no es un problema teórico, sino un problema práctico. Es en la práctica donde el hombre tiene que demostrar la verdad, es decir, la realidad y el poderío, la terrenalidad de su pensamiento. El litigio sobre la realidad o irrealidad de un pensamiento que se aísla de la práctica, es un problema puramente escolástico”.
    Marx en Tésis sobre Feuerbach.
Yo ya estuve charlando con "Alamein" sobre su excelente comentario, y le dejé algunas objeciones y correcciones que yo haría (o, a lo sumo, aclaraciones para evitar que su argumento sea flanqueado con hombres de paja). En general me parece que, más allá de cualquier pulido que se le pueda dar, su reflexión da igual en el clavo y es demoledora.